El Puente a Oriella y Les colomines

 

 

 

    El río Aller divide al pueblo de Santa Cruz en dos partes: la primera de ellas está formada por todos los barrios situados en la margen derecha de dicho río y que se alinean en torno a la antigua carretera general ( denominada de Santullano a Collanzo), bien sea al pie de ella, bien sea en los montes circundantes, y la segunda parte que está formada por todos los barrios situados en su margen izquierda como Oriella, Sovilla ,Collanzo, Los Tableros, etc. así como los ubicados en los montes de su alrededor, como Valdeciegu, el Cantu de Valdeciegu, etc.

 

    La comunicación entre ambas partes se consigue mediante un puente, fundamentalmente de “paso de hombre” y carros de caballerías y animales del que las más remotas referencias de que disponemos datan del año 1884 en el que un grupo de vecinos del pueblo remiten un escrito al Ayuntamiento de Mieres con fecha 22 de marzo de ese año y que dice textualmente lo siguiente:

 

Los que suscriben vecinos de Santa Cruz, con cédulas personales

en nombre del pueblo de Santa Cruz con el debido respeto exponen:

Que el puente de este pueblo que está construido sobre el río Aller y

que este Ayuntamiento pagó para construirle y que a estos vecinos

tantísimo trabajo les ha costado, se halla inutilizado para el servicio y por

tanto propenso a desgracias personales, como en otras ocasiones tiene

sucedido y así estos vecinos suplican a esa digna corporación se sirva

ordenar que venga una comisión y hacer que se componga dicho puente

toda vez que en la actualidad se puede componer con poco dinero, lo que

después, ( además de desgracias personales que pueden suceder) costaría

mucho más dinero y trabajo.

Es favor, que esperamos recibir de la bondad y buen criterio de esa digna

Corporación, cuyas vidas conserve Dios dilatados años (1).

 

(1)   Firman :  José García; José González; Eduardo Castañón; El Alcalde: Daniel……(ilegible); Juan Álvarez; Pedro Rodríguez; Casimiro Martínez; Francisco Hevia; Bernardo Castañón.

 

 

    Por esta época era alcalde de Mieres Manuel Méndez Trelles que una vez hubo constatado el estado de deterioro tan preocupante del puente decide “hacer trabajos de reparación” del mismo y para ello el 24 de septiembre de 1884, los servicios técnicos del Ayuntamiento redactan las condiciones facultativas, económicas y presupuesto detallado de las obras necesarias para arreglar el puente. A destacar que “el presupuesto asignado fue de 1.307,50 Pts. y que las condiciones de base para contratar la obra fue por subasta, debiendo presentar los interesados en la adjudicación su cédula personal y documento o carta de pago que acredite haber consignado en la Depositaría municipal la cantidad de 75,38 Pts., dándose un plazo de 2 meses para la terminación de la obra a contar de la fecha en que por el ayuntamiento se le comunique oficialmente”.

 

    El 29 de Septiembre de 1884 se publica en el Boletín Oficial de la Provincia nº 222 el anuncio para la “subasta de las obras de reparación en el puente de la Parroquia de Santa Cruz en este Concejo.”

 

    Todo hace suponer que las obras no resultaban muy atractivas porque, por dos veces, al menos, se suspendieron la subasta de las obras por falta de licitadores. Por los datos que disponemos la obra de reparación fue concedida a Eduardo Castañón, vecino de Santa Cruz que fue quien las finalizó a mediados de 1885 ya que dicho contratista con fecha 29

de mayo de 1885 se dirige al ayuntamiento en los siguientes términos:

 

El que suscribe Eduardo Castañón natural de Santa Cruz de Mieres

Hago saber a esa corporación que siendo contratista en los muros

del puente y caminos de la Iglesia de esta parroquia, habiéndose

terminado dichas obras, ruego a Vds. tengan la bondad de hacerlo

saber, para hacer la liquidación de dichos trabajos en la forma que

Vds. Crean conveniente.

 

 

 

 

    Transcurridos once años, y ya en el año 1886 el puente de nuevo necesita ser reconstruido y reformado por su deterioro tal y como se puede observar en el presente escrito dirigido al Ilmo. Ayuntamiento de Mieres siendo alcalde del mismo D. Manuel Gutiérrez Díaz Faes :

 

Excmo Sr:

Los que suscriben, vecinos de Santa Cruz en este concejo a

VE. Respetuosamente exponen: Que desde hace bastante tiempo, el puente

que existe en este pueblo, sobre el río Aller, se encuentra en estado de ruina

siendo peligrosísimo el paso por él.

La situación del puente citado no permite prescindir de él ni a

los vecinos ni a los mineros que viven en este pueblo. Los primeros tienen la

mayor parte de sus propiedades al otro lado y los segundos han de pasarle todos

los días para ir al trabajo. Además, este pueblo está dividido por el puente en

dos barriadas que forzosamente tienen que comunicarse a diario, si se tiene en

cuenta, sobre todo, que el Economato que las minas de Aller tiene establecido

está del otro lado y necesitan pasar el puente las esposas de los mineros para

comprar los artículos de comer y beber y otros que le son precisos.

Este uso continuo que los vecinos tienen necesidad de hacer del puente citado

nos hace temer que pueda ocurrir una desgracia como la sucedida en otra

ocasión del que aún conserva el pueblo triste recuerdo.

 

Las últimas crecidas han impreso sus huellas en el puente de

referencia: en el centro del mismo se ve inclinada la barandilla hacia el río;

el suelo ,descarnado casi por completo, presenta grandes aberturas por entre las

cuales se ven podridas maderas que los sostienen y todo hace temer un hundimien-

to inminente.

 

Si esto ocurre, el mal menor que puede traer consigo serán los

inmensos perjuicios que los vecinos sufrirán por quedar incomunicados, perjuicio

que dejará sentir sus efectos en todo el Concejo; esto, en el supuesto de que la

catástrofe ocurra en hora en que felizmente no pasara por él ninguna persona.

Pudiéramos aducir muchas razones para probar la necesidad de justificar esta

solicitud, pués teniendo en cuenta que todos los Srs. que forman el Ayuntamiento

conocen nuestro pueblo, y el estado del puente, prescindimos de ellas.

 

Suplicamos a VE. que teniendo en cuenta por presentada esta instancia

se digne acordar lo más conveniente para que cese la anómala situación creada a este

pueblo por el mal estado del citado puente.(2)

 

(2).- Firman : Casimiro Fidalgo; Eduardo Castañón; Francisco Madera; Casimiro

Martínez; Juan González; Dionisio Blanco; Elías Castañón; Juan Cachero( Alcalde)

José García González; Eulogio Fernández y otros dos de firma ilegible.

 

    El mismo día 4 de diciembre y en sesión municipal se da cuenta de la instancia escrita por estos vecinos y se acuerda ”proceder a la reconstrucción del puente previo el reconocimiento de la obra y la realización del proyecto que efectuará el Sr Arquitecto municipal D. Antonio Suardíaz Valdés”

 

    El 24 de diciembre de 1896 el citado Arquitecto redacta el siguiente informe:

 

De orden del Ilustre Ayuntamiento de Mieres en el cual tengo el honor

de desempeñar el cargo de Arquitecto municipal he pasado a reconocer

el puente de Santa Cruz que une la carretera de Santullano a Collanzo

con los caminos de Pomar de Frades y otros, con objeto de informar del

estado de sus fábricas y armaduras y las obras que en él sea necesario

ejecutar.

Del reconocimiento practicado, resulta que el puente es de un

tramo de 21,70 metros de longitud apoyado en dos estribos, uno de los

cuales está cimentado sobre roca y el otro no cimentado sobre roca por

no existir en ese punto; sin embargo tiene una perfecta cimentación que

el día de su reconstrucción puede aprovecharse pare el nuevo proyecto

que en vistas a las razones expuestas a continuación será necesario pro-

yectar.

Dicho puente ha sufrido en el transcurso del tiempo dos transforma-

ciones; el proyecto primitivo constaba según el reconocimiento practicado

simplemente de tres vigas de 0,30x0,28 metros de escuadría descansando

en uno de los estribos que es una pila sobre unas sopandas y sobre el otro,

con objeto, se conoce de que la rasante fuese horizontal sobre sopandas

dobles; dichas sopandas descansan sobre las pilas y estribos del puente y con

objeto de reducir la longitud de la luz sobre unos tornapuntas siendo éstas

diferentes en los dos estribos.

Hubo un error pues repasando el cálculo de las vigas se deduce

que la sección es muy pequeña dada la luz aún acortada por los tornapuntas

como se demostró prácticamente pués el puente sufrió un movimiento debido

al  cual hubo que modificarse la forma en que está hoy y cuya reforma no

completó la seguridad.

 

La reforma consiste en haber colocado un atirantado a las dos

vigas laterales; dicho atirantado está en idea bien dispuesto pero se llevó mal

a la práctica, pues los tirantes no debían ir a las cabezas de dichas vigas;

deberían ir a las cabezas de dichas vigas y debían haberse asegurado por

medio de unas cajas de fundición que cortasen el resbalamiento como en

efecto sucedió.

Aún hecho el atirantado en la forma que indico no hubiese

ofrecido seguridad ,pues el error es de origen la falta de escuadría, aún

con el atirantado. La madera se halla en bastante buenas condiciones sobre

todo el armazón.

En vista de estas razones que la Ilma. Corporación apreciará

soy de parecer que en dicho punte no se efectúen reformas de consideración

que costarían mucho en relación al tiempo que hubiese de durar, pero que

procede se lleva a efecto el asegurar por ahora los extremos de los tirantes

y prohibir el paso de carros de caballerías y animales de peso considerable

para evitar desgracias difíciles o más bien imposibles de remediar, mientras

se proyecta otro puente tan necesario en dicho pueblo.

Que es cuanto en cumplimiento de su cometido puedo manifestar-

les y para que conste doy el presente informe en Mieres 24 diciembre de 1896

 

 

    El día 26 de Diciembre de 1896 tiene lugar otra nueva sesión de la Corporación y en ella, entre otros, toma el siguiente acuerdo:

 

De acuerdo con lo informado por el arquitecto municipal respecto

del puente de Santa Cruz, se acuerda que se ejecute el arreglo provisional que

propone, prohibiéndose por ahora, el paso de carros y caballerías por dicho

puente, con el fin de evitar desgracias personales y a la vez acuerdan tambien

que se haga el estudio y proyecto de un nuevo puente en dicho punto.

 

    Seis meses más tarde, el 9 de junio de 1897 quedan redactados por parte del arquitecto municipal D. Antonio Suardíaz Valdés, la Memoria (doc1), Planos (doc2), Pliego de condiciones facultativas y económicas(doc3) y Presupuesto del proyecto( doc 4).

    A destacar que el importe de presupuesto de contrata fue de 10.113,60 pesetas.

 

    El 25 de junio de 1897 y en sesión plenaria el ayuntamiento toma entre otros, el siguiente acuerdo:

 

...Acto seguido se dio cuenta del proyecto de reforma del puente

de Santa Cruz suscrito por el arquitecto municipal. El ayuntamiento acuerda

aprobarle y que las obras se ejecuten mediante licitación pública con arreglo

a lo dispuesto en el artículo 16 del R.D. de 4 de Enero de 1883 anunciándose

la subasta en el Boletín Oficial de la provincia y por medio de edictos colocados

en los sitios de costumbre de esta localidad.

 

    El 9 de julio de1897, y como era preceptivo, el Ayuntamiento remite el proyecto al Gobierno civil de la provincia, sección de Obras Públicas que lo aprueba con fecha 21 de julio de 1897, comunicando oficialmente al Alcalde mierense su aprobación.

 

    El 2 de agosto de 1897 el Boletín Oficial de la provincia anuncia la celebración de la referida subasta :

 

 

...La licitación de las obras se celebrará el día 20 del mes corriente

A las 10 de la mañana con sujeción a los pliegos de condiciones y económicas

que se hallan de manifiesto en la Secretaría de este Ayuntamiento presidiendo

el acto el Sr. Alcalde o Teniente Alcalde expresamente por él delegado.

los que deseen tomar parte en la subasta presentarán sus proposiciones en

Pliego cerrado en papel de clase correspondiente y en el tiempo y forma determi-

nados en el artículo 16 de 4 de enero de 1883, a cuyo pliego acompañará el

resguardo que acredite haber depositado previamente en la Caja del Ayunta-

miento la fianza provisional de 505,65 pesetas en metálico, debiendo advertir

que el rematante habrá de constituir después la fianza definitiva, cuya suma

líquida será de 1011,37 pesetas.

 

    Cinco contratistas optan por hacerse cargo de las obras:

           

                        D. Antonio Mortera vecino de Tudel que oferta por 8.990 Pts.

                        D. José Menéndez Villa, vecino de Mieres que oferta por 8.506 Pts.

                        D. Ramón Villanueva Estrada, vecino de Turón que oferta por 9.886 Pts

D. Eduardo Castañón B. de Quirós vecino de Santa Cruz que oferta por 8.000 Pts

D. Juan Ordóñez Cachero vecino de Santa Cruz que oferta por 9.900 Pts

 

    El 20 de agosto de 1897 y en los salones del ayuntamiento tiene lugar la subasta y al abrir los pliegos cerrados uno a uno se observa que ninguno de los contratistas cumplían con los trámites previos exigidos: algunos no presentaban la cédula personal y otros no habían efectuado el depósito provisional exigido. Por lo tanto la subasta queda suspendida, publicándose en el BOE la anulación de la misma.

 

    Cuatro días más tarde. El 24 de Septiembre de 1897 el Ayuntamiento anuncia otra nueva subasta y ahora son seis los contratistas que licitan:

 

                        D. Eduardo Menéndez Betegón, vecino de Mieres que oferta por 9.339Pts.

                        D. Alejandro Argüelles, vecino de Mieres que oferta por 9.765 Pts

                        D. Fernando Valle González, vecino de Sograndio que oferta por 9.600 Pts

                        D. Salvador Martínez Sela, vecino de Turón que oferta por 9.500 Pts

                        D. José García, vecino de Santa Cruz que oferta por 9.050 Pts.

                        D. Juan Ordóñez Cachero, vecino de Santa Cruz que oferta por 8.998 Pts

 

    Una vez celebrada la subasta y abiertos los pliegos cerrados el Sr. Alcalde- Presidente del Ayuntamiento “adjudica la subasta a D.Juan Ordóñez Cachero autor de la proposición más ventajosa”.

 

    El día 8 de octubre de 1897 D. Ramón Cuesta Ayón Secretario del Ilmo. Ayuntamiento de Mieres certifica oficialmente el nombramiento de D. Juan Ordóñez Cachero como contratista de la obra:

 

El Ayuntamiento visto el expediente de subasta celebrada el 24

de Septiembre último para la reforma del puente de Santa Cruz, visto

que no se ha presentado reclamación alguna contra dicha subasta y

resultando que en ella se ha cumplido exactamente los trámites legales

y seguido las prescripciones para tales caso prevenidos en el Real

Decreto de 4 de Enero de 1.883, acuerda aprobar la adjudicación

provisional hecha por el alcalde, la cual declaro definitiva adjudicando

el remate aludido a D. Juan Ordóñez a quién se requerirá inmediata-

mente para que dentro del término de 10 días amplíe la fianza provisional

hasta el importe de definitiva.”

 

 

 

 

 

    Se inician las obras y en el transcurso de las mismas surgen problemas técnicos y de presupuesto en los que con frecuencia chocan el contratista y el arquitecto .En primer lugar se construye un paso provisional que sirviese de servidumbre de paso  mientras duraban las obras del puente definitivo.

 

    El 20 de noviembre de 1.897, el contratista D. Juan Ordóñez Cachero envía dos escritos al alcalde. En el primero de ellos dice textualmente:

 

“Terminadas las obras provisionales contenidas en el proyecto

de reforma del puente de Santa Cruz del que soy adjudicatario suplico

a VS. que previos los requisitos que juzgue oportunos, se sirva disponerle

del abono al que suscribe por la cantidad que corresponda”

 

    El segundo de ellos hace alusión de un problema surgido con Fábrica de Mieres al contratar las vigas de hierro que soportarían el puente de madera:

 

He de poner en conocimiento de VS.,como contratista de las

obras de reforma del puente de Santa Cruz que al contratar con la

“Sociedad Fábrica de Mieres” las dos vigas armadas de hierro que

constan en el proyecto ,éste establecimiento, vista la forma y dimen

siones de dichas vigas solo se compromete a construirlas salvando

su responsabilidad en lo que a resistencia se refiere.

Lo que pongo en su conocimiento a los efectos oportunos y

con el fin del que subscribe quede tambien cubierto de toda respon-

sabilidad en lo que a resistencia de las vigas se refiere.”

 

    A la vista de estos escritos el Sr. Alcalde los traslada al Arquitecto municipal para que “informe lo que sea procedente”.

 

    Con fecha 24 de Noviembre de 1.897, el arquitecto contesta al Sr Alcalde:

 

En contestación al oficio que con fecha 20 de Noviembre dirige

el contratista del puente de Santa Cruz D. Juan Ordóñez a esta Alcaldía

en el cual pide el pago del puente provisional ,he de manifestarle que no

se debe pagar el puente hasta la terminación de la obra pues su objeto

es dar paso mientras dure la construcción del proyecto”.

 

“El informe que creo procedente dar respecto al oficio referente

a que la Sociedad Fábrica de Mieres salva su responsabilidad en lo que

a resistencia de las vigas se refiere, es que dichas vigas se construyan

según proyecto advirtiendo al contratista que en lo sucesivo se abstenga

de hacer ninguna clase de observaciones como la del oficio que se trata.”

 

Por otro lado, el contratista no cumplió el plazo de diez días, fijados a partir de la fecha en la que se adjudicó definitivamente la obra ,para el abono de la fianza definitiva exigible porque con fecha 7 de Diciembre de 1.897 la Alcaldía se lo reclama:

 

“Adjudicado a su favor definitivamente el remate de las obras de

reforma del puente de Santa Cruz, he de merecer a Vd. se sirva constituir

dentro del término de diez días, la fianza definitiva acusándome recibo

del presente escrito firmando al margen del adjunto duplicado”.

(En el documento original se observa la firma, al margen, del contratista con un “enterado y conforme”)

 

    Las obras siguen adelante y a medida que su realización avanzaba aparece de nuevo el problema de las vigas de hierro antes citadas   tal y como se puede observar en el siguiente escrito dirigido por el contratista al alcalde con fecha 1 de Abril de 1.898.:

 

El 20 de Noviembre último tuve el honor de transmitir a esa

Corporación como contratista de las obras de reforma del puente de

Santa Cruz, las observaciones que la Sociedad Fábrica de Mieres

hacía respecto de la resistencia de las vigas metálicas que se le  en-

cargaban para la reforma de dicho puente con arreglo al proyecto

y plano que sirvió de base para el remate a cuyas observaciones me

contestó la Corporación, que en vista del informe emitido por el Sr.

Arquitecto me atuviera para la construcción de dichas vigas con

sujeción estricta al referido plano.

Pero observando que a pesar de lo expuesto la mencionada

Fábrica reformó las susodichas vigas aumentando su peso de 5.432Kg

que tiene el proyecto hasta 9.083 que cargó en factura, sin que el que

subscribe se le haya puesto en conocimiento de tal reforma manifestando

dicha Sociedad que “la reforma ha sido hecha por orden del Sr. Arqui-

tecto municipal, como quiera que este asunto pudiere traer dificultades

al tiempo de verificar la liquidación, considero necesario ponerlo en

conocimiento de la Ilma Corporación ,como lo hago por medio de este

oficio, del que espero me acuse recibo a los efectos que procedan y con

objeto de dejar a salvo mis intereses.”

 

    El 6 de Abril de 1.898 el Ayuntamiento redacta un oficio al Sr. Arquitecto en los siguientes términos:

 

“Dada cuenta de una comunicación en la que el contratista de las

obras de reforma del puente de Santa Cruz manifiesta su extrañeza porque

la Sociedad Fábrica de Mieres reformó sin su consentimiento las vigas de

hierro aumentando su peso desde 5.432 Kg. que tiene en el proyecto hasta

9.083 que carga en factura, obedeciendo dicha reforma a órdenes que la

mencionada Sociedad recibió del Arquitecto municipal.

El Ayuntamiento teniendo en cuenta que el Sr. Arquitecto en comu-

nicación fecha 24 de Noviembre último, manifestó a la Alcaldía como con

dición a otra en el que citado contratista llamaba la atención acerca de la

falta de resistencia de las vigas proyectadas, que estas se ejecutaran

según proyecto y que se abstuviese el contratista de hacer observaciones

semejantes en lo sucesivo, acuerda oficiar al Sr. Arquitecto para que

explique esta anomalía dándole al efecto traslado de este acuerdo y de la

comunicación del referido contratista.”

 

    Después de varios requerimientos por parte de la Alcaldía para que el citado Arquitecto explicase por escrito los argumentos expuestos por el contratista, por fin lo hace el 30

de Abril de 1.898 en los siguientes términos:

 

“Tengo el honor de manifestarle a VS. que respecto a la modifica-

ción del puente de Santa Cruz a que alude en sus comunicaciones, ha sido

ordenada por el que subscribe, no por falta de resistencia como dice el

Sr. Contratista puesto que era de seis toneladas como se puede demostrar

por el cálculo, sino porque una vez armadas las vigas y a pesar de los

arriostramientos que aconseja el cálculo, se observaba un cimbreo por

la parte inferior, con lo cual se conseguiría hacer desaparecer el movi-

miento o cimbreo si bien se aumentó la resistencia como era consiguiente

por aumento de sección pero no porque en realidad fuese necesaria.

Además con la reforma hecha se ha disminuido la madera en

cantidad bastante considerable de modo que el aumento de obra no es

tan grande como a primera vista parece.”

 

    Los problemas con esta obra no dejan de cesar porque aparece uno nuevo y en este caso surge un aspecto técnico con la rasante del puente lo que obliga al Sr. contratista enviar otra comunicación escrita al Sr. Alcalde y datada el 21 de Mayo de 1.898:

“En la Memoria y Pliego de condiciones del proyecto de

construcción del puente de Santa Cruz cuyas obras me han sido

adjudicadas y estoy llevando a cabo se dice que la rasante del

puente no sufrirá alteraciones y que el tramo que está sobre

caballetes conviene mejorarlo algo con las maderas del otro

tramo, sin determinar en el presupuesto cantidad alguna para

estas obras sin establecerse precio alguno.

Como la rasante ha sufrido una gran alteración pués hay

entre el tramo nuevo y viejo a que se refieren las mejoras que deben

hacerse una diferencia aproximada de un metro, considera indis-

pensable el que subscribe por quien corresponda se le manifieste

oficialmente el : 1º.- Si tiene obligación de arreglar el tramo aludido

2º.-En caso afirmativo, qué rasante ha de guardar.3º.-Qué precio se

asigna en la unidad de obra por no constar en el proyecto”.

 

    La tirantez existente entre el Sr. Contratista y el Sr. Arquitecto municipal va siendo cada vez mayor y llegan a alcanzar al Sr. Alcalde que parece ser, aunque sin asegurarlo, duda de las explicaciones dadas por el Sr. Arquitecto municipal que envía un escrito a este último en el que por un lado contesta al anterior escrito y por otro exige a la Corporación municipal se le fijen las atribuciones inherentes a su cargo. El escrito fechado el 11 de Julio de 1.898 dice:

 

Tengo el honor de contestar lo siguiente: En el pliego de

condiciones del puente de Santa Cruz la última condición dice:

“En todos los casos no previstos en el Pliego de condiciones tendrá

que someterse al Pliego de condiciones generales que rige para las

obras del Estado y que está vigente en el Ministerio de Fomento”.

el Pliego de condiciones al que alude explica claramente las tres

preguntas que hace referencia el Sr. contratista.

En primer lugar diremos que la Memoria no es un documento

del cual pueda el contratista hacer uso legal alguno. Los documentos

para el contratista a los cuales debe sujetarse son cuadro de precios

y pliego de condiciones este último señala que atenderá todos las

ordenes que del Arquitecto reciba.

Los precios que señala el presupuesto sirven para obras de

ampliación según dice el Pliego de condiciones generales y cuando

hay otras nuevas cuyos precios no señala el proyecto se hacen por

precios contradictorios como lo mismo sucede cuando se aprovechan

materiales, en cuyo caso se paga la mano de obra por precios contra-

dicterios. Cuando no hubiese conformidad para la fijación de estos

precios quedará el contratista relevado de la construcción de la obra

de que se trata.

El proyecto, dice la Corporación, que adolece de deficiencias

igualmente que obras que se están ejecutando y ya que de este asunto

se trata ruego a esa Ilma.Corporación se sirva señalar las atribuciones

que a mi cargo corresponden para evitar en lo sucesivo advertencias

de la misma.

 

Ruégole se sirva el recibí al margen del duplicado presente.”

 

 

    Dos días más tarde, el 13 de Julio de 1.898 el Alcalde, sin duda harto de toda la polémica envía un escrito bastante duro al Sr. Arquitecto municipal en el que dice:

 

Visto el informe que Vd. remite referente a la comunicación que

le pasó esta Alcaldía por acuerdo del Ayuntamiento sobre las aclaracio-

nes que pide el contratista del puente de Santa Cruz, he de merecer la

amplíe a fin de resolver lo antes posible ya que nada comenta para

salvar las dificultades a que aquella se refiere.

En el proyecto del particular se habla de separar el tramo que

está sobre caballetes de madera afirmando que la rasante de hierro

no sufra alteración resultando que, en contrario de lo que se dice en

el proyecto existe ahora un metro de diferencia entre las rasantes de

los dos tramos.

La condición última del Pliego de condiciones que Vd. cita se

refiere a los casos no previstos. Más en el actual, existe una anomalía

puesto que no se trata de un imprevisto sino que se afirma precisamente

en el proyecto lo contrario de lo que ocurre, con la circunstancia

agravante de que el salvar la dificultad e imprevisión cometida en el

Proyecto ha de implicar un gasto enorme en relación a la importancia

de la obra.

 

Si a esto se añade que este gasto es completamente superfluo

puesto que era innecesario si se hubiese calculado el proyecto como

procedía y que por igual motivo casi se duplicó el peso y coste de las

vigas de hierro del mismo puente, claro está que se trata de una obra que

no se puede hacer sin la intervención del Ayuntamiento por alterarse

esencialmente lo que en él viene y dispone.

 

Lo que el Ayuntamiento manifiesta pues, es que tome la solución

que estime más conveniente para el arreglo del tramo viejo, habida

cuenta la enorme diferencia de rasante aludida y que si para llevarla a

cabo hay necesidad de ejecutar alguna otra que no esté comprendida

en el cuadro de precios del proyecto, fijando estas para después tratar

el asunto con el contratista en la forma prevenida por la Ley.

 

Al mismo tiempo he de manifestarle que no encuentro justificada

la pretensión de Vd. de que pusiera el recibí en el duplicado que

acompañó el informe.

Dispuesta siempre esta Alcaldía a tratar a los empleados del

Ayuntamiento con todas las consideraciones a que sean acreedores es

una ofensa se dude de su delicadeza .Sabe que siempre di cuenta opor-

tuna de los informes menos los dos que tienen fecha del 30 de Abril

aunque fueron presentados el 4 de mayo, de los que no se enteró la

Corporación hasta el 6 de los corrientes debido a las gestiones hechas

por Vd. con el fin que Vd. sabe tambien habíamos acordado que la

Comisión de Obras Públicas dictamine sobre el peso de las razones

que Vd. aduce para haber alterado las vigas sin el debido conocimiento

de la Corporación y del contratista.

 

Ruego se sirva firmar el oportuno recibí al margen del adjunto duplicado.

 

 

    La contestación del Sr. Arquitecto no se hace esperar y con fecha 15 de Julio de 1.989 escribe un oficio bastante extenso al Sr. Alcalde, tambien en términos bastante duros y en el que rebate todos los argumentos y solicitando “se le haga expediente para justificar mi conducta”. Dicho escrito dice lo siguiente:

 

“ Al oficio que dirige V.S pidiendo explicaciones acerca del informe

emitido tengo el honor de manifestarle lo siguiente;

Dice V.S que “nada concreta para salvar las dificultades a que la

comunicación del citado contratista se refiere”. Creo haber contestado a

las tres preguntas que el contratista hizo ,pues tengo en mi poder el

duplicado del informe que V.S no quiso firmar como indica su oficio de

13 de Julio de 1.898. Desearía saber de qué fecha es el oficio del Sr

Contratista pues en su comunicación no lo indica,

Creo aclarar lo que V.S indica en el oficio con el razonamiento

siguiente: dicho razonamiento no es para el contratista pues dicho Sr. está

contestado sino para el Ilmo. Ayuntamiento

La rasante se elevó para evitar pendiente a la rampa que da

acceso al puente pues si esta subió un metro aquella disminuyó otro tanto

en su pendiente: se ganó pués un beneficio con relación a un gasto insig-

nificante.

Además no hay tal gasto enorme en la construcción del citado

puente pues puedo asegurar por los datos tomados que su costo no

excederá del presupuesto.

Respecto al tramo viejo se me indicó que el puente construido

tuviera dos metros y medio de ancho en vez de dos que tenía el viejo.

Por lo tanto no iba a construir el tramo viejo que está sobre caballetes

con el ancho que entonces tenía,

Al hacer esta reforma no importaba nada la rasante aludida, pues

se ve, repito el beneficio que con ello se obtiene.

He de añadir que no se pudo determinar presupuesto del arreglo

del tramo viejo, pués no se iba a deshacer el puente ni dicho tramo para

averiguar el material aprovechable.

Respecto a la obra que haga de hacerse según mi informe en el

tramo viejo es el siguiente:

 

Cuatro o cinco muretes de mampostería cuyos frentes serán de sillería

y en la coronación terminan en un metro de ancho .Su cimentación

debe ser buena a causa de la forma en que se presentan los bancos de

roca. De muro a muro las vigas que puedan aprovecharse por sus

condiciones se emplearán sopandas y tornapuntas. Después el enta

blonado correspondiente con barandilla.

 

Respecto a señalar precios, dice el Pliego de condiciones de obras

del Estado que “Cuando se juzgue necesario emplear materiales o

ejecutar obras que no figuran en el presupuesto, se evaluará su importe

a los precios asignados a otras obras o materiales análogos, si los

hubiera y cuando no, se decidirán entre el Ingeniero o Arquitecto y el

contratista”.

De modo que como el contratista no se ha presentado, no puedo decir a

ese Ilmo. Ayuntamiento los precios.

Se me dice que hay dificultades e imprecisión en el proyecto.

Conste a esa Alcaldía que no hay imprevisto por las razones expuestas

y que no hay gasto como dice V.S.

Por los oficios que me dirige esta Alcaldía observo ciertas ano-

malías que no dejan en buen lugar mi reputación. Así es que suplico a esa

Ilustrísima Corporación se me forme el oportuno expediente para

depurar hechos por si alguno pudo decir o haya dicho algo a cerca de

mi dignidad. Ruego, repito, se me haga expediente para justificar mi

conducta. Y ya que de dignidad se trata sirva fijarme esa Alcaldía lo que

dice en el oficio del que estoy tratando y dice:<< Al mismo tiempo he de

manifestarle que no encuentro justificada la pretensión de Vd. de que

pusiera el recibí en el duplicado que acompaño al informe .Dispuesta esta

Alcaldía siempre a tratar a los empleados de este Ayuntamiento con todas

las consideraciones a que sean acreedores es una ofensa que se dude de

su delicadeza.>>

Creo que el cargo de Alcalde no supone mayor delicadez que la del

Arquitecto y puesto que V.S. me exige recibo de todas sus comunicaciones,

indica V.S. en el mismo oficio bien claramente que falta a mi delicadeza

pues al final del mismo dice:”Ruego se sirva poner el oportuno recibí al

margen del adjunto duplicado”

 

Que es cuanto tengo el honor de comunicarle rogándole se sirva poner el

Recibí en el adjunto duplicado.

 

    Las tensas relaciones existentes entre el Arquitecto y la Alcaldía quedan constatadas en la denuncia oral efectuada por el Sr. Arquitecto ante la actitud observada por el cabo de la guardia municipal Juan Busto al ir a entregarle unos oficios. Esta denuncia la traslada el Inspector de los guardias municipales Cirilo Alonso al Sr. Alcalde en los siguientes términos:

                                  

“El Sr. Arquitecto del Ilmo. Ayuntamiento de Mieres, con fecha

14 del actual mes julio me dice lo siguiente:<<Pongo en su conocimien-

to que en la tarde de ayer, estando en mi oficina de 4 a 5 de la tarde

entró sin pedir permiso el cabo de la guardia municipal Juan Busto para

entregarme unos oficios; mientras me enteraba de los mismos le ordené

saliese del local destinado a oficina, a lo cual me contestó faltándome

al respeto que se debe a todo empleado de este Ilmo. Ayuntamiento.

denuncia de la cual pueden ser testigos el Sr. Juez municipal que se

hallaba en la oficina así como Rogelio Alonso.

Ruego se sirva poner el oportuno recibí al margen del adjunto duplicado.

Lo que traslado a Vd. a los efectos que procedan.”

 

El cabo Juan Busto interpone ante su jefe Cirilo Alonso otra contradenuncia que dice:

 

“En la tarde de hoy y hora las cuatro de la misma yendo a hacer

entrega de una comunicación al Sr. Arquitecto resulta que después de

enterado de la citada comunicación, principió a reírse de lo expuesto

en la misma como haciendo burla y manifestándome que me marchara

y como me negara a hacerlo porque necesitaba llevar el duplicado de

aquella por mandato del Sr. Alcalde con el recibí, me contesta que él

respondió y en vista de que yo no estaba conforme, me devolvió las

dos comunicaciones cogiéndome por el brazo en tono amenazador

diciéndome que saliera fuera de la cocina.

Lo que participo a Vd. a los efectos oportunos”.

 

    No solamente las obras de reforma del puente de Santa Cruz fueron objeto de numerosas

controversias entre el Ayuntamiento y el Arquitecto sino que otras cuya dirección técnica corría a cargo de este tambien originaron problemas presupuestarios tal y como se puede leer en el escrito que el 5 de Agosto de 1.898 el Sr,.Alcalde dirige al Arquitecto en el que le anuncia la  creación de una comisión de investigación :

 

“La Corporación municipal que tengo el honor de presidir, en

sesión de este día acordó en vista de su comunicación a esta Alcaldía

fechas, la primera 8 de julio ultimo y la segunda entregada sin fecha

el 9 del mismo, nombrar una comisión especial para dictaminar acerca

dDe lo que Vd. manifiesta referente al aumento del 14% sobre las obras

ejecutadas en el pórtico y salas de autopsias del cementerio de esta

villa y que para que la comisión pueda informar con perfecto conocimien

to de causa le haga entrega de los tres proyectos de obras allí ejecutados

con todos los anexos que se componen, ordenando al Arquitecto presente

inmediatamente dichos documentos en la Secretaría del Ayuntamiento.

Lo que participo a Vd. a los fines que se interesan, rogándole ponga

el recibí al margen del adjunto duplicado.

 

    El 19 de Agosto de 1.898 el Sr. Arquitecto municipal redacta la 1ª relación valorada en las que se liquidaba todas las obras correspondientes a la primera parte de la reparación que era el tramo metálico (doc 5  )

 

    No tenemos más noticias hasta el 5 de Mayo de 1.899 en que el prestigioso Ingeniero de Caminos D.José Eugenio Ribera , Ingeniero Director de Obras Municipales de la Jefatura de Obras Públicas de Oviedo, reconoce y recepciona las obras realizadas en el puente por el contratista Juan Ordóñez Cachero, no siendo ya arquitecto municipal el Sr. Suardíaz que había presentado su dimisión.

 

    Así pues el 5 de mayo de 1.899 el citado ingeniero liquida la obra, tras prácticamente, tres años de trabajo en el puente del que hablamos:

 

“Habiéndoseme encargado medición, recepción y liquidación de

de las obras ejecutadas en el puente de Santa Cruz, tengo el honor de

remitir adjunto el examen del acta de recepción de las obras y liquidación

de las mismas que paso a justificar.

En el (doc 6) Planos, se presentan los de la obra ejecutada. Como

se observa difiere bastante del primer proyecto debido que al que fue

Arquitecto Municipal D. Antonio Suardíaz sólo proyectó la reparación

del primer tramo de 21,00 metros de luz que proponía substituir con un

sistema mixto de hierro y madera, pero la Fábrica de Mieres a la que el

contratista encomendó la construcción de la parte metálica, propuso una

modificación y mejoras y de acuerdo, sin duda alguna, con el Arquitecto

municipal se ha construido el tramo que se representa en los Planos de

esta liquidación.

Dicha obra se terminó estando al frente de las obras municipales

el Arquitecto Sr. Suardíaz y redactó con fecha 19 de Agosto de 1.898 la

1ª relación valorada en las que se liquidaba todas las obras correspon-

dientes a esta primera parte de la reparación.

He examinado dicha relación valorada y la encuentro conforme

con la obra ejecutada, por lo que en nada la modifico y la he utilizado

para la liquidación.

Ya durante la reparación del primer tramo pudo observarse que

los demás tramos del puente, que se creían en bastante buen estado,

presentaban evidentes señales de su escasa resistencia y duración.

Así es que se procedió a su reparación, con arreglo al plano que

se presenta en el documento nº 6, construyendo dos nuevos tramos de

madera y algunas pequeñas obras accesorias.

La medición de estas obras, constituye la 2ª relación valorada

(doc 7) que presentamos.

Se han medido en la obra todos los elementos que constituyen estos

dos tramos, con los que he cubicado detalladamente el número de unidades

ejecutadas(véase la cubicación)

Aplicándoles los precios unitarios del proyecto, se ha obtenido la 2ª

relación valorada, con un importe de ejecución material de 2.608,21 Ptas.

que aumentado con el 15% de contratar y descontándose del total la baja

del 11,0316% que hizo el contratista, da un líquido a percibir de 2.668,56

Pts.

 

Resumiendo, los datos de ambas relaciones valoradas que son las

liquidaciones de las dos partes en que la obra puede dividirse, hemos

redactado la liquidación total de las obras ejecutadas, para la reparación

del puente de Santa Cruz, que resumimos en la siguiente forma:

 

 

 

Ejecución material

Valoración contratista

Líquidos a percibir

Reparación tramo metálico

9.434,40

10.849,56

9.652,68

Reparación de los

dos tramos de madera

 

2.608,25

 

 

2.999,44

 

2.668,56

TOTALES

12.042,61

13.849,00

12.321,24

&