ANTIGUOS LUGARES DE RECREO Y OCIO.

 

 

 

EL SALÓN BLANQUITA

 

    Situándonos en el barrio de La Casona y frente a la casa de Balsinde (año 1.923) y al otro lado de la carretera general (llamada en su época de Lillo a Santullano) hay una mala bajada (croquis) entre lo que en su día fueron huertas (en la actualidad ocupado por un edificio de ladrillo visto que fue en su día el Hogar del Productor y la Sindical) (foto369) y las casas de la familia Espina. Descendiendo 8 o 10 metros está el edificio (foto189) donde se instaló la segunda sala de proyecciones de Santa Cruz de Mieres (la primera se instaló en el Casino Obrero de Bustiello hacia 1.895) Según información oral de Félix del Campo el edificio dataría del año 1.922-1.923 y el nombre de Blanquita se debe a que su propietario Jaime Suárez Canseco y su esposa Felicita tenían una hija con este nombre.

    En la sala se celebraban toda clase de espectáculos: baile, variedades e incluso se servían bebidas como lo atestigua el hecho de que en 1.929 el vecino de Santa Cruz Hilario Rodríguez solicita y obtiene una concesión para venta de bebidas alcohólicas en el Salón.

El edificio es de una planta única y rectangular  con teja plana en su cubierta y disponía de un sótano al que se accedía por una puerta trasera con escalera abierta en la misma acera, donde se guardaban las bebidas.

    Una vez desaparecido el salón la finca se transformó para dedicarla a vivienda, y sus actuales inquilinos Alberto Rodríguez del Campo y Maribel, su esposa, nos informan que hasta hace relativamente poco tiempo (1.998) era visible un ventanuco que servía de taquilla para sacar las entradas. Estaba situado en una dependencia aneja al edificio con su cubierta independiente

Este baile, con música de pianola era relativamente espacioso para un pueblo, y tenía una serie de bancos arrimados a la pared para dejar espacio cuando se celebraba el baile.

Las proyecciones cinematográficas se hacían por la noche para que la luz del día no molestase y el cine era mudo y con letreros. Como en aquellos tiempos había bastante gente que no sabían leer ni escribir, la trama de la película se la imaginaban aunque si se agudizaba el oído se escuchaban los susurros de quién, torpemente, leía en voz alta.

La Sala disponía de dos espacios claramente diferenciados: la de butacas (preferencia) y la de bancos (general) y en el fondo se situaba el escenario, elevado, donde estaba la pantalla y en el extremo opuesto la cabina.

    El empresario del Salón era Jaime Suárez Canseco y nuestro informante parece recordar que Pepe el albañil, padre de Piru  o era socio de Jaime o se dedicaba a otros menesteres puesto que se le veía con bastante frecuencia por el local.

 

 

 

 

 

 

CASINO OBRERO     

(foto 242)

 

    Situado en Bustiello, el edificio data de 1895 y constituía el centro recreativo del poblado. En este local se satisfacían las aspiraciones del personal y la estrecha relación de unión entre jefes y obreros, dos mundos con una perspectiva  del bien y del mal, de la taberna y de la religión.

 

    En el discurso de apertura del Círculo, Don Manuel Montaves, ingeniero jefe, decía:

¿Dónde consagrar el obrero mejor a Dios el día del domingo?.¿En el Círculo Obrero Católico donde recibe saludables enseñanzas para su alma y cuerpo o en esas cloacas del vicio que llamamos tabernas…donde aprende las ideas más abominables sobre todo lo que sea digno de respeto, donde se blasfema de Dios?... En la taberna se aprenden las ideas más absurdas y enloquecidas acerca del orden social, se despilfarra la salud y el dinero, pues en muchas de ellas, en habitaciones interiores, imperan los vicios. Uno de ellos el juego prohibido.”

 En este edificio se instaló el primer cinematógrafo del lugar, y Luís Barbajelata era proyeccionista

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    En su parte superior se celebraban los bailes y estaba insonorizado para no molestar. Como anécdota podemos citar que en este lugar se celebró el banquete de boda, servido por el Hotel Principado, del ingeniero Don José Rubiera con Olga Quezcuti (hija del que fue director de la Hullera Don Ramón Quezcuti). A los obreros que estaban de “retén” de mantenimiento para que nada fallara en el acontecimiento, se les dio un ágape en el local situado en la parte superior del Economato que luego sería la sede de la Adoración Nocturna

 

 

 

EL CINE LA LLAMA

 

          En el año 1.935, se inaugura este local, tercero de la localidad en orden cronológico pero primero y pionero en cuanto al tipo de proyección que pasa a ser sonoro

La (foto) la hemos encontrado en un folleto titulado: “Álbum  Literario Anunciador de las Grandes Fiestas de Santa Cruz de Mieres”, de Mayo de 1.934 y en ella se anuncia su inminente inauguración. Dos de los componentes de la Comisión de Festejos del citado año: Juan Ordóñez Bernardo (Juanito de la Llama, así denominado por residir en el barrio de La Llama) y Audaz Acera Ganges fueron respectivamente propietario y arrendador, el primero hasta 1.940 y el segundo hasta 1.966.Entre ambos según información oral de Juanita Ibáñez (hija del que sería primer operador de la sala, Obdulio Ibáñez) también Pepe “Pachu” lo tuvo en arrendamiento. En la foto (557) se observa la antigua vivienda donde vivió Juanito la Llama y que posteriormente fue el Bar Casa Pepe, frente a la Central del Viesgo y en la foto (518) se ve la casa en la actualidad .En la foto (111) vivienda donde residió Audaz Acera y familia.

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    A Audaz Acera le sustituyeron los hermanos Manuel y Antonio Álvarez que la explotaron hasta el año 1.969, no sin antes efectuar varias reformas entre las que destacan la calefacción y el retejado. A partir de 1969 el local permanece cerrado hasta el año 1.976 en que Manuel Marentes Muñiz (que tuvo en su día la Droguería- Ferretería de Tista) adquiere en propiedad el edificio.

Entre otras muchas causas, el declive de la sala se debió en parte y paradójicamente a la mejora de comunicaciones del pueblo, ya que con la inauguración de la línea de autobuses en 1.956, Mieres- Valdefarrucos se facilitaba el traslado de los más asiduos al cine del pueblo a otros salones como los de Ujo, Figaredo, Turón e incluso Mieres.

 

    A lo largo de su frontal, de unos 11metros de longitud disponía de una acera-terraza-antojana con un cierre abalaustrado que salvaba el nivel de la calle (foto 80) y disponía de tres puertas: las dos primeras situadas en la parte central de la fachada eran los puntos de evacuación al exterior cuando el número de espectadores era grande, y la tercera situada en un patio de paso,( hoy ocupado por un moderno edificio) que servía para acceder al hall o vestíbulo solamente los empleados de la sala. A todas las puertas se llegaba mediante unas escaleras para salvar el desnivel respecto de la carretera general.

    El patio de paso (foto 113) al que nos referimos disponía de una puerta de entrada de forja con ribetes y adornos.

    Esta terraza fue testigo de numerosos acontecimientos :allí se colocaban las autoridades para entregar premios a los ganadores de las carreras ciclistas que se organizaban, (foto333) y a los triunfadores en la carrera de cintas (foto337).Allí se dio algún mitin político que otro y allí los “rapazinos” de la época ( entre ellos el que esto escribe) jugaban una especie de mini-fútbol saltando el cerco de la acera y el muro y vigilando no ser sorprendidos por Audaz o Armida, su esposa, si por allí pasaban.

    La planta baja constaba de un amplio vestíbulo o “hall” que distribuía, por un lado al patio de butacas a través de una puerta con  una gran cortina aterciopelada para impedir el paso de la luz, y por otro lado a la parte superior del edificio.

    La sala de butacas disponía de unas doce filas con 16 asientos en cada una y separadas a lo largo por un pasillo central que complementaba a otro lateral en su lado izquierdo y muy próximo a las puertas de salida; estaba ligeramente en pendiente para favorecer la visión de las filas más alejadas del escenario que era donde se situaba la pantalla.

    La taquilla tuvo dos ubicaciones: una, que se utilizaba desde el exterior del edificio y otra dentro del mismo (en el vestíbulo) y cerrada mediante un tabique de madera donde ocasionalmente Armida expedía las entradas a través de un “ventanucu”. Con su gran generosidad permitía el paso libre a los chavales que no disponían de dinero para entrar a ver la película de turno.

    Tanto el patio de butacas como el escenario ( que disponía de tramoya) fueron testigos excepcionales de numerosos acontecimientos ; aquel contemplando bailar a la gente o incluso algún banquete de boda ( previa retirada de las butacas) y éste alojando en su seno Compañías de teatro ( Rosario Trabanco..), a cantantes de tonada asturiana ( el Presi….), a pregoneros anunciando el comienzo de las fiestas de la Cruz de Mayo ( foto 526) como el Padre Martín Vigil o Gelín Campomanes o en fin algún recitador de versos (Anxielu)

    Del vestíbulo arrancaban unas escaleras que conducían a un rellano del que partía una escalerilla hacia el cuarto donde se encontraba la cabina de proyección .Cerrado en su frente por una mampara de madera y cristal se hallaba el bar con un buen mostrador y una ventana a la calle; el bar se abría una media hora antes de cada sesión y permanecía abierto entre las distintas sesiones y la zona de general(“gallineru”) disponía de una fila de delantera y cinco gradas de trece localidades cada una con asientos en forma de escaño revestidos de madera.

    En la terraza y última planta estaba ubicada la cabina de proyección  y el local tenía una ventana abierta hacia el exterior. Aún recordamos el fuerte olor a acetona en su interior y que era usada para empalmar la tira de la película-film, así como una mesa en la que se realizaban las operaciones pertinentes de la tira del film antes y después de cada proyección.

    En cuanto al aparato de proyección podemos afirmar que el primitivo era un AEG voluminoso, pesado, de color negro, con unos pequeños tambores y con un panel de mando “Klangfilm”. Unos interruptores accionaban los motores, el disco, el rectificador y los altavoces del local. A finales de 1.950 se compra un nuevo aparato a una casa de Valladolid, de tambores mayores y con ajuste automático de los carbones y mediante un dispositivo lateral se podía efectuar la proyección de los cristales coloreados que anunciaban próximos estrenos, publicidad ,etc. Esta nueva cámara daba una mejor calidad de imagen, los carbones no se quemaban tanto, los enganches del film eran menores (quien no recuerda eso de ¡cuadro! cuando la película se interrumpía y era como un aviso al operador).

   

Recordamos algunas personas que tuvieron relación con el cine:

 

    OPERADORES: Obdulio Ibáñez Bernal, electricista de la S.H.E, primer operador de la sala. Rufino el “carniceru”, Benigno el “barberu”, Ismael Calzadilla, José A.Alonso, Jesús Lago (foto339):

   TAQUILLERAS: Emilia Ibáñez (Lila) hija de Obdulio, Armida, esposa de Audaz y esporádicamente sus hijos: Fefi, María Elena, Audaz, Luisa Fernanda y Javier .También Amparo Ribelles.

    ACOMODADORES: El “Organillo”, Demetrio (foto523) el “Sínger” hijo, Manolo, Chuso de Collanzo.

    VENDEDORAS: Aurora (manufacturaba la arena ideal para la limpieza de las chapas de las cocinas de carbón  a base de triturar los regodones del pedregal del río del río) que con su cesto por la sala vendiendo cacahuetes, La “Síngera”

    BAR: Antón Maura, Pilar, Familia Arnaldo, Francisco Pino (Quico) y su esposa Marcelina Ojeda( la lechera).

    PUBLICIDAD INTERIOR: Jose Luís “el huevero”, Garrido (de Ujo) que dibujaban con una maestría increíble los cristales tintados y también Javier Acera.

    PUBLICIDAD EXTERIOR: Los programas de mano se distribuían a la salida de misa de los domingos y en la Iglesia se exponía la calificación moral de la película (1,2,3 y 3-R). Los grandes carteles se colocaban en el exterior del propio cine y también en la curva de Taruelo.

Las sesiones tenían lugar los domingos ( a las 4 y media de la tarde, siete y media y 10 de la noche, los lunes (a las 7y media) donde se repetía la película del domingo y los jueves tarde ( a las siete y media y 10 de la noche).

La película solía llegar en tren por medio del vasco a Ujo-Taruelo y también por RENFE a Ujo; esto suponía tener que desplazarse a por ella y era Marcelina quien con su bicicleta y carricoche enganchado iba a por ella y a cambio regentaba el bar gratis.

Según testimonio oral de Félix del Campo las películas de infantil se intercambiaban con las del cine Royalty de Figaredo.

    Dicho local contempló también como jóvenes actores del pueblo interpretaban obras de teatro como por ejemplo “El Pelícano” de August Strindberg con Maria Teresa Paredes, Félix Rodríguez del Campo, Clara Fernández, María Belén Díez y Raúl Moro como protagonistas. El Director de la obra fue Rafael Álvarez (Falo el “drogueru”) y el productor Crescencio Morilla, actuando como apuntador José Luís Villanueva y decorador José Luís Fernández.

    El 27 de Diciembre de 1.969 en el mismo local se celebró una Parada Artística, en funciones de 7,30 de la tarde y 10,30 de la noche donde se representó el Sainete de Pedro Muñoz Seca titulado “Paco Pinto” donde María Teresa Paredes, Perón y Raúl del Campo demostraron sus dotes interpretativas. Además en dicha función se representó la pieza de Café Teatro “El Padre” de J.Ruiz-Bal, siendo el intérprete único Félix Rodríguez del Campo .De igual forma se celebró un gran baile asturiano acompañado por una pareja de gaiteros y tamborileros y un tablao flamenco.

Las fotos (597),(598),(599),(600),(601),(602) y (603) nos muestran algunas escenas de las representaciones teatrales comentadas.

En la foto (366) aspecto actual del cine.

 

 

Victor Manuel Fernández Rodriguez

Jose Manuel Fernández Ordóñez

 

 

 

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