MISCELÁNEA HISTÓRICA: SANTA CRUZ COMO PUEBLO MIERENSE

 

En el año 1.837, se produce la segregación de Mieres del concejo de Lena, al que aquella villa perteneció en diferentes épocas. De esta manera se independiza municipalmente de Lena, tras no pocas dificultades y resistencias vencidas.

El día 2 de Enero de 1.837 se celebra la primera sesión de su nueva y definitiva etapa bajo la presidencia de su alcalde D. Manuel Castañón.

Este Ayuntamiento en 1.839 envía un escrito a la Reina solicitando la confirmación de la permanencia de las parroquias de Ujo y SANTA CRUZ en este concejo de Mieres, que le fueron arrebatados por una orden de 1.827. Dice así:

El Ayuntamiento del Concejo de Mieres, en la provincia de Oviedo, puesto a los P.D.V.M., con el más profundo respeto dice que por una orden firmada en 1.827, se arrebató a estos pueblos la independencia, la vida religiosa, de que habían gozado siempre; uniéndolos al inmediato concejo de Lena, que con esta unión disparatada, acrecentó hasta más de cuatro mil el número de sus vecinos y hasta más de ocho leguas los límites de su superficie. En esta injusta dependencia, y tan mal administrados, como es de suponer, estuvieron, hasta que cansado ya el Cielo de ver sufrir a España, se trasladaron alas hermosas manos de V.M, las riendas del Gobierno, dirigidas antes por Consejeros ineptos o traidores. Indispensable fue que verificado este feliz acontecimiento, cesaran las monstruosidades, que a la que lamentamos se permitiesen. En efecto el Sol de la libertad vivificó nuestros helados corazones; acudimos a V.M. y dictó, al instante, la orden que nos devolvió nuestra existencia. Al ejecutarla, la Excelentísima Diputación, en uso de sus facultades, y después de convenirse debidamente de que así lo reclamaba el bien de los pueblos a que se referían, adoptó algunas modificaciones agregando a Mieres parroquias pertenecientes a Lena, de cuya capital distaban muchísimo más, y cuyo Concejo es todavía mayor que el nuestro. Entre ellas se nos unieron Ujo y SANTA CRUZ; objeto de nuestra disputa, y dignas de mejor suerte que la que desea, por parte de Lena, prepararles, sujetándolas, contra su más expresa voluntad, a un Concejo al que no querían pertenecer, y arrancándolas de otro en que tan a su gusto se encuentran, como lo evidencian las dos adjuntas exposiciones, que después de otras varias en el mismo sentido, dirigieron a este Ayuntamiento, y originales presentamos a V.M.; que no podrá menos de sorprenderse cuando vea las casi unanimidad con que se pronuncian por Mieres las dos citadas parroquias.

Ujo cuenta con 82 vecinos, de ellos, por si mismo el que supo, o a ruego, firmaron 70 y los demás no lo hicieron por estar ausentes.

SANTA CRUZ cuenta con 50 vecinos y todos firmaron. Esta misma unanimidad, Señora, la hicieron también patente a la Diputación que reemplazó a la primera que ya hemos hablado. Más de una vez ofrecieron presentarse personalmente a su barandilla para excluir toda duda respecto a sus deseos. Y sin embargo la Diputación, representativa en aquel momento por solo tres de sus individuos, entre quienes figuraba D. José Cabo, vecino de Lena, dio margen con un providencia no muy meditada, a la celebración de un célebre expediente de que estuvieron encargados el Juez de Primera Instancia del Partido D. Isidro Castañón y el excelentísimo Haza, vecinos ambos de la misma Capital de Lena, y que le vistieron a su gusto, sin citar siquiera,, aunque no fuese más que por salvar las apariencias, al Ayuntamiento de Mieres, tan interesado en este negocio. Apenas supimos los de Ujo y SANTA CRUZ que así se trocaba su voluntad y se figuraban votos que nunca habían proferido sus labios, ni escrito su pluma, cuando, para desmentirlos adujeron de nuevo a la Diputación y a este Ayuntamiento también le dirigió su voz. Nada de esto bastó, Señora. La única contestación de aquella autoridad << ha sido que estaba ya votada la consulta a S.M. para que volviesen a ser de Lena las dos ya citadas parroquias>>. ¡Triste del hombre si en medio de su debilidad no le quedase el derecho de rectificar sus errores! ¿Pero que han perdido con que se les cerrase aquella puerta? Les quedó franca otra más segura, más augusta, y que se abre siempre voluntariamente para acoger bajo su protección a los oprimidos. ¿Quien más acreedor de que estas dos parroquias a que V.M. les conceda la gracia que solicitan y las colmara de alegría?

Ambas tienen en las filas de la lealtad tantos hijos como vecinos cuentan, y ni uno solo se ha visto nunca entre los rebeldes. Ni una sola voz, ni siquiera un pensamiento se ha levantado jamás en ninguna de las dos parroquias contra los legítimos derechos de V.M. ¿Y pudiera rehusárseles lo que pedían con tanta justicia?

Ujo, como lo convenía el croquis que acompaña, dista de Mieres una legua muy corta, y de la Pola de Lena cinco cuartos de legua. SANTA CRUZ durante todo el invierno y no pequeña parte del primavera y otoño, en que se encrespan los arroyos y los ríos, tiene que venir hasta el puente de Santullano, y desde allí caminar otra legua y media hasta la Pola de Lena, cuando le queda Mieres a menos de media legua. ¿Tampoco vale para los labradores el tiempo que así hubiera de despreciarse la proximidad de las distancias?

Lena tiene más vecinos, mayor extensión que Mieres; esta se encuentra tan en proporción, tan  concéntricamente situada respecto a las parroquias, que la que más, en todas direcciones dista una legua. ¿A que conduciría, pues, arrancar de este bien trazado círculo de Ujo a SANTA CRUZ para sujetarlos, a una Capital más distante, a un Concejo de mayor vecindario? Fuera una tiranía sin más motivo que la fruición de tiranizar: Una dureza de que no es susceptible el bondadoso corazón de V.M. a quien con tanta confianza como respeto,

 

Suplica este Ayuntamiento se digne confirmar la permanencia en Mieres de las dos citadas parroquias de Ujo y SANTA CRUZ, puesto que así lo desean todos sus vecinos, así lo persuade la razón, así lo aconseja la conveniencia pública y así lo manda la justicia:

 

                                                                                            Mieres y Noviembre, 28 de 1.839

 

 

En 1.841 el Ayuntamiento dirige otro escrito a la Diputación instándola a la anexión de Ujo y SANTA CRUZ a Mieres, acompañando las exposiciones de las dos parroquias para conseguir la separación de Lena. En dicho escrito arremete contra el representante de la Diputación D. José Cabo al que <<solo le mueve el deseo de conservar el dominio manejo del Ayuntamiento de Lena e inversión buena o mala de sus caudales y algún otro de sus vecinos la conveniencia que pudiera ocasionarles y el dominio y Señorío de sus muchas propiedades>>.

En el referido escrito insta a la Diputación a que << vengan y reconozcan por si mismo este territorio y exploren la voluntad de los vecinos para su mayor convencimiento.

  

 

Del libro: “Noticias históricas sobre Mieres y su concejo.- Autores varios.

Este documento pertenece a www.santacruzdemieres.com
Copyright (c) 2006-2011 •www.santacruzdemieres.com