DOS PÁRROCOS QUE EJERCIERON EN SANTA CRUZ  

 

    Nuestro pueblo ha sido un vivero muy rico en lo que se refiere a vecinos que vistieron hábitos religiosos, unos los correspondientes al sacerdocio y otros a los pertenecientes a distintas órdenes religiosas.

    ¿Quienes no recuerdan a los sacerdotes Constantino Tejón Hevia, vecino de Collanzo, Ángel Eladio González Quintana (Yayo) (foto 469) vecino de Las Llanas y Juan Asensio vecino de Collanzo (foto 084 ), Jorge Fernández Cortés de Taruelo y en fin a Raimundo Mier de Taruelo alto?

    De igual forma no podemos olvidarnos de los padres Luís Félix (fotos 057 y 056) y Roberto (los dos hermanos y vecinos de Taruelo), al padre Guillermo Tejón Hevia, hermano de Constantino ,al padre José María de Revallines y a los padres Gelín (capuchino) y un hermano suyo Reinerio (carmelita) de Grameo, al padre Javier Carballo de Bustiello y tantos otros..

    Además bastantes jóvenes nacidos entre 1940 y 1950 iniciaron sus estudios eclesiales y por circunstancias de diversa índole abandonaron: Manolito Cachero (foto530) Pepe Luís el de Pilarina (foto 063) José Manuel Fernández Ordóñez, y su hermano Luís, Nicanor Juárez de Bustiello, Fernando Álvarez Muñiz y Cabo también los dos de Bustiello. Javier y Audaz Acera, Juan Jose Rubio, Pepín el de Casa Pepe, Constantino González Quintana, Tomás de les Colomines….

Pero vamos a extendernos un poco más en dos sacerdotes uno mierense y otro de Santa Cruz, y que son Don Jesús Muñiz- Prada y Prieto y Don Celestino Castañón González, respectivamente, que ejercieron los dos como párrocos en Santa Cruz de Mieres.

 

 

             DON JESÚS MUÑIZ-PRADA Y PRIETO (foto 466)

 

    Nació en Mieres en el año 1884 en el seno de una familia compuesta por Don Nicanor Muñiz-Prada y doña Clara Prieto .

    Su padre era oriundo de Villanueva de Proaza y una vez terminado sus estudios de medicina es nombrado médico titular del Ayuntamiento de Mieres. Ya en Mieres publicó sus “Apuntes para la topografía médica del Concejo de Mieres y su comarca minera”(Oviedo 1884 ) y “ Nociones de Higiene con aplicación a los mineros de la hulla”(Oviedo 1887), aquella premiada por la Asociación Asturiana de Clase Médicas” y esta admitida para texto en la Escuela de Capataces de Minas, donde Don Nicanor Muñiz-Prada explicó durante bastantes años la asignatura de Higiene. También realizó un estudio sociológico del obrero asturiano, inédito, premiado por la Sociedad Asturiana de Amigos del País, colaborando al mismo tiempo en importantes revistas médicas y de prensa .Tuvo varios cargos y nombramientos honoríficos, además de varias condecoraciones, entre ellas el título de Caballero de la Real Orden de Isabel la Católica, concedida en el año 1.893. Fue uno de los fundadores de la Asociación de la Caridad de Mieres. Se jubiló en 1913(año en el que su hijo Jesús se hace cargo de la Parroquia de Santa Cruz) y falleció en Mieres el cuatro de junio de 1.927.

Su madre, Doña Clara, era oriunda de Sama de Grado.

 

 

    Pasa su niñez Don Jesús, junto con otros dos hermanos ( uno de ellos D. José María fue coadjutor de la Iglesia de San Juan Bautista de Mieres) en la finca familiar de Arriondo en Mieres y una vez superados los estudios correspondientes es ordenado sacerdote en el año 1906.

    Toma posesión de la parroquia de Santa Cruz el 13 de febrero de 1.913 de manos de Don Pío que había sido coadjutor de Villayana y este a su vez había sustituido al anterior párroco, el sierense D. Alfredo Rodríguez Corujo, que por enfermedad cesó en 1.912.

    Su lugar de residencia fue la casa rectoral, hoy en estado semiruinoso ,muy cerca del barrio de Les Figares ( foto 552) y a su toma de posesión le acompañan sus padres (foto 533) y un grupo de familiares que posan con magnífico coche de la época ( foto 421) delante de la casa donde vivió Don Telesforo García Infanzón,( con quien le uniría una gran amistad) muy próxima a la casa rectoral , contando con la presencia de un grupo de compañeros en el sacerdocio (foto 420).

    El primer matrimonio que ofició fue el contraído por Victor Fernández Fernández y Herminia González Bernardo, de Gramedo, el día tres de mayo de 1.913 y el primer bautizo oficiado y registrado por Don Jesús fue el de Manuel García Menéndez, primer vástago de Don Alfredo García Fernández y Doña Escolástica Menéndez Sariego, de la Puentevieja( posteriormente y con los años Manuel García se casaría con Nieves Barros).

    En la (foto 608) se puede observar un certificado extendido y firmado por D. Jesús el 23 de Enero de 1.950, del matrimonio celebrado entre Adolfo García Fernández y Escolástica Menéndez Sariego y que ofició el párroco anterior Don Alfredo Rodríguez Corujo.

    En la (foto ) se puede ver una partida de bautismo de José también hijo del matrimonio citado, nacido el 13 de septiembre de 1.921 y bautizado el 18 del mismo mes, y firmada por Don Jesús. A destacar que en su parte posterior se constata no poder certificar el nacimiento de José por desaparición de los archivos del Registro Civil.

    Los citados hermanos Manuel (foto 542) y José, con el tiempo llegarían a ser Guardias Municipales.

 

    Sobre los años 1924-1925 Don Jesús en estrecha colaboración con Don Pío Álvarez Quevedo, Ingeniero del Viesgo, efectúa una serie de reformas en la Iglesia Parroquial eliminando el bajo- tejado adosado al lateral de la Iglesia y sobre 1946 se reviste de mortero la fachada de la iglesia y se levanta la espadaña.

 

    En el año 1958 se celebran las Bodas de Oro Sacerdotales de Don Jesús y todo el pueblo en masa se vuelca en el homenaje al que asistieron las principales autoridades civiles, militares y religiosas, entre las que destaca la presencia del Sr. Arzobispo de Oviedo Don Francisco Javier Lauzurica y Torralba que es recibido a las once de la mañana junto a la escalera que sube al cementerio (foto 021) y después de celebrada la misa (foto 534)  se celebra una comida en su honor en los locales de las Escuelas Nacionales (fotos 020-022-532)

 

    Durante todo su mandato al frente de la parroquia Don Jesús se caracterizó por su espíritu de abnegación y sacrificio en pro de sus feligreses: siempre preocupado por la situación de los que padecían tanto penurias económicas como de salud, correspondiendo a los primeros silenciosamente con prestaciones económicas, y a los segundos confortándolos espiritualmente. Su influencia y el profundo respeto que imanaba sirvió para ayudar a los más desfavorecidos y a pesar de su rango nunca lo aprovechó para su lucro personal. Siempre buscaba lo mejor para sus feligreses e incluso ayudaba a encontrar trabajo a los que no lo tuviesen. Su vehemencia oratoria le llevaba a derramar alguna que otra lágrima en sus sermones, y su cariño por los niños en el Catecismo, no exento a veces de alguna que otra bronca, era manifiesto y su espíritu de sacrificio no le impedía levantarse a altas horas de la madrugada para llevar los sacramentos a los moribundos.

 

    Muere el 9 de Mayo de 1.964 después de 58 años de sacerdocio y 51 al frente de la parroquia.

 

    No podemos por menos recordar desde esta modesta biografía de Don Jesús a una familia del pueblo que colaboró estrechamente con él durante su mandato al frente de la parroquia y que fue la familia de Lisardo Álvarez : sus hijos César, Juanín, Ismael, Lisardito, María Luisa, Aquilina y “Chucha”. Todos ellos en mayor o menor grado, colaboraron con el citado ayudándole en las celebraciones religiosas, actuando ellos como sacristanes y organizando con él los diferentes cultos y ellas manteniendo la iglesia en perfecto estado.

    En la foto (451) Juanín ( tercero por la izquierda y agachado) posando delante de la Iglesia junto con un grupo de amigos.

 

 

 

 

                        DON CELESTINO CASTAÑÓN GONZÁLEZ (foto)

 

 

    Nace en Revallines el  1 de Diciembre de 1.926. Su padre, Benjamín (foto585) fue productor de la Sociedad Hullera Española donde desempeñó diversos cargos, entre otros, vigilante en el Grupo Conveniencia. Su madre, Laura (foto581) fue junto a su esposo, quien educa y cría a una prole de 10 hijos, entre los que Don Celestino ocupa el cuarto lugar de la saga.

    Transcurre la infancia del que llegaría ser con el tiempo, párroco de Santa Cruz, en Revallines y sus primeros pasos escolares los da en La Escuela de Niños de la Salle, donde viendo la labor abnegada de los Hermanos por los hijos de los productores de la Hullera, comienza a prender en él la llamada del Señor .En las aulas del Colegio de Bustiello sentó desde 1932 a 1940

 

    Inicia sus estudios sacerdotales en Tapia de Casariego pasando por Valdediós, Covadonga y Oviedo donde los finaliza. El 22 de Junio de 1950 canta su primera misa en la Iglesia de Santa Cruz de Mieres.

 

    Su primera parroquia fue la de Santo Tomás de Avilés donde ocupa el cargo de coadjutor. En aquella época se inicia el despliegue industrial de ENSIDESA, y como toda gigantesca industria, trae consigo épocas de esplendor, no exentas de ciertas miserias, sobre todo para los emigrantes que, atraídos por la “fiebre del oro siderúrgico” acuden a buscar trabajo que les garantice una cierta solidez económica. Don Celestino, preocupado por la situación de penuria de los emigrantes organiza Albergues de acogida para los mismos, desempeñando una labor social digna de todo elogio.

 

    Su buena preparación moral y teológica, su vibrante oratoria y su inteligencia innata le podrían haber llevado a ocupar puestos relevantes en la curia, pero su modestia y sobre todo su gran amor por los que sufrían, le hizo renunciar al doctorado eclesial en pro de aquellos.

 

    Después de su estancia en Avilés ocupa la capellanía de Bustiello, su querido Bustiello, donde de niño aprendió y jugó, y donde siguiendo los pasos de Don Eduardo consagra todo su esfuerzo para con los habitantes del poblado.

En Carabanzo también tuvieron la suerte de contar con él en la Parroquia de de San Román y de igual forma ejerció de confesor de las monjas dominicas de Caborana.

 

    Al morir Don Jesús Muñiz, hasta entonces párroco de San Salvador de Santa Cruz de Mieres, ocupa su puesto como párroco y ejerce una labor pastoral importante.

 

    Comienza el declive industrial de las cuencas y sus habitantes inician u éxodo hacia poblaciones más importantes : Gijón, Oviedo, etc. Por entonces la Iglesia de San Lázaro del Camino de Oviedo inicia su nueva andadura y el Sr. Arzobispo aconseja que el párroco que la ocupase fuese un hombre que conociese bien la idiosincrasia de las gentes de las cuencas y no sin cierta resistencia por parte de su querido padre D. Benjamín que no quería abandonar Santa Cruz, pasa a ocupar el cargo de párroco de San Lázaro. Decisiva fue también la intervención ante su padre del que fuera párroco de Moreda, D. Custodio.

 

    También ocupó los cargos de Conciliario de la Hermandad Ferroviaria de Ujo, Arcipreste de Oviedo centro y sur, Vicario de Oviedo centro y sur y Director Diocesano del Camino de Santiago.

 

    Sus compañeros en el sacerdocio: Luís Antonio Cuervo. D. Manuel ( de Barros de Langreo) le recuerdan como un sacerdote ejemplar y aplicando el Evangelio con todas las de la “ley”.

 

    El 30 de Junio del 2002 celebra sus Bodas de Oro sacerdotales en la Iglesia de San Salvador de Santa Cruz, donde rodeado de todos sus feligreses y como no de su querida familia se acaba cantando el Himno a Covadonga.(foto 595)

 

 

    Aún tenemos la suerte de contar entre nosotros a este magnífico sacerdote que suele compartir con nosotros la comida anual que celebramos .En esta comida celebrada en el año 2002, se le rindió también un pequeño homenaje con motivo de sus Bodas de Oro sacerdotales Aún recordamos como emocionado nos recitó los barrios de la parroquia de Santa Cruz a los que denominó “perlas para engarzar en la Cruz, y que se llene de luz cada rincón de este pueblo, el pueblo de Santa Cruz, el pueblo que recordáis y que seguro adoráis, el pueblín que más queréis y el pueblín que yo más quiero” .

Y acababa diciendo :” Os quiero de corazón; os lo agradezco un montón, me apellido Castañón y me llaman Celestino

 

    Trabajador incansable, disciplinado, con una personalidad propia, y con unas ganas tremendas de infundir entre sus feligreses el amor y la devoción por Jesús y la Virgen María dejó una huella profunda entre todos. Tal vez por ser hijo del pueblo conoce como nadie la idiosincrasia de sus moradores, el sacrificio de sus gentes : los que entraban diariamente a la mina, los que al sonar el “turullu”del Viesgo acudían a su lugar de trabajo, al campesino que cuidaba su terruño, los maestros y maestras que se dejaban su piel intentando enseñarnos sus conocimientos, a lo médicos abnegados que se esmeraban en cuidarnos el cuerpo. Especial cariño demostraba por los Hermanos de las Escuelas Cristianas como exalumno que es y como no por Santa Bárbara patrona de los mineros así como por Bustiello en general, que a buen seguro contemplaba desde su casa paterna situada en lo alto de Revallines.

 

    Otro gran amor de Don Celestino es su familia con la que suele reunirse con frecuencia tal y como vemos en la  (foto583) tomada en Valdecuna donde los seis hermanos que quedan posan junto a él: Tonín, Jesús, Sor Ángeles, Sor Berta, el propio D. Celestino y Pepe al que deseamos una rápida convalecencia de su “achaque”.

 

    En la (foto579) un jovencísimo Don Celestino posa con su madrina Celestina, su marido, y otros familiares.

 

    En la (foto582) con su hermano Pepe y las dos Covadongas en Ujo.

 

    En la (foto580) con su hermano Pepe y Covadonga, su sobrina-nieta.

 

    En la (foto584) concelebrando la Santa misa en el Cuetu Ramón con los párrocos de Carabanzo, Villayana y el Vicario.

 

 

José Manuel Fernández Ordóñez

Victor Manuel Fernández  Rodriguez

 

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